Cae una banda de traficantes de marihuana dirigida desde Valls por una serbia que acababa de tener un bebé


La Guardia Civil ha desarticulado en Barcelona y Tarragona una organización criminal dedicada al tráfico internacional de marihuana dirigida por una mujer serbia, de 37 años de edad. La líder de la banda acababa de tener un bebé, según fuentes del caso. Una de sus principales características como capo máximo de la organización era que iba a todas partes con su criatura. Según datos del instituto armado, es la banda más importante desarticulada en Catalunya en lo que va de año dedicada a la marihuana.

Los equipos de la Guardia Civil han desmantelado doce plantaciones y se ha detenido a 31 personas. La mujer serbia dirigía todo el entramado desde su cuartel general en Valls, Tarragona.





Fuentes del caso han explicado a La Vanguardia que la presencia del bebé resultó llamativa cuando los investigadores accedieron a la vivienda de Valls en la que se hallaba la jefa de la banda y su pareja, un ciudadano británico también implicado en el negocio ilícito familiar y al que, según esta información, se atribuye la paternidad del bebé.


La detenida realizaba las labores propias de un jefe de banda criminal acarreando siempre con el menor





Estas fuentes explican que la detenida se había acostumbrado a realizar todas sus labores como responsable de su entramado delictivo con su retoño a cuestas. “Acudía con la criatura al control de las plantaciones, a las reuniones con otros traficantes o al punto de dar las órdenes”, explican.

Cuando, una vez arrestada, la sospechosa fue llevada junto a su criatura, todavía en plena etapa de lactancia, a las dependencias del cuartel de Sant Andreu de la Barca, el bebé no dejaba de llorar. La mujer informó de que el llanto se debía a que la criatura quería alimentarse.


Dinero de los guardias para calmar el llanto de la criatura con leche de fórmula de la farmacia





La sospechosa ni tenía ni podía tener dinero encima –a los detenidos se les retiran todos los efectos particulares–, así que un guardia salió al exterior a comprar leche con dinero propio.Tras la ingesta, la criatura se calmó.





Según informa la Guardia Civil, la organización criminal dirigida por la reciente madre se dedicaba al cultivo y al tráfico de marihuana contaba con complejas instalaciones para el crecimiento rápido de las plantas, distribuidas en una docena de plantaciones “indoor” que han sido desmanteladas.

En concreto, en esta operación policial, denominada Caribes, y en la que se han practicado 19 registros, se han decomisado 12.600 plantas de marihuana, 190 kilos de esta droga ya procesada y 50.000 euros en efectivo.

Una de las plantaciones bajo techo que los investigadores de la Guardia Civil han desmantelado
Una de las plantaciones bajo techo que los investigadores de la Guardia Civil han desmantelado
(Guardia Civil)

La capo de la organización, la dama serbia, contrataba fuera de la ley a personas de esa nacionalidad para controlar las plantaciones.

Los 31 detenidos en esta operación son de nacionalidad española, británica, croata y serbia, algunos de los cuales tienen numerosos antecedentes por diferentes delitos en Serbia y estaban siendo buscados por las autoridades judiciales de este país.

Los arrestados están acusados de los delitos de tráfico de drogas, pertenencia a grupo criminal y defraudación del fluido eléctrico.





La investigación de la Guardia Civil comenzó en julio del año pasado al producirse un incendio en una vivienda de Olivella (Barcelona), donde se descubrió que su origen había tenido lugar en la instalación eléctrica ilegal que abastecía una plantación de marihuana.


La líder de la banda y su pareja se encargaban de alquilar chalets en zonas aisladas para desarrollar los cultivos





La líder de la organización criminal y su pareja sentimental alquilaban y ocupaban chalets situados en zonas residenciales y aisladas de Barcelona y Tarragona para el cultivo de la marihuana.

En su interior acondicionaban complejas plantaciones de marihuana, provistas de diferentes salas de cultivo destinadas a plantas en diferentes estados de crecimiento y contaban con la participación de trabajadores de nacionalidad española, expertos en el montaje de sistemas eléctricos y de refrigeración, para acelerar el proceso.

Las tareas de vigilancia de las plantaciones corrían a cargo de ciudadanos serbios a los que la líder de la organización ‘contrataba’, pagaba el viaje hasta España y un “sueldo” fijo por sus servicios, los cuales eran sustituidos cíclicamente para no levantar sospechas.

Esta organización, que obtenía grandes cantidades de marihuana de la vasta red de plantaciones que había establecido en las dos provincias, distribuía la droga ya procesada y empaquetada al resto de Europa mediante transporte terrestre.







Source link