Cae una banda reincidende que desvalijaba a conductores de la AP-7 con el truco de la rueda pinchada



Los Mossos d’Esquadra han desarticulado una banda criminal de multireincidentes que utilizaban el método ‘pincharuedas’ para robar en áreas de servicio y en arcenes de la AP-7 desde la Jonquera (Alt Empordà) hasta Tarragona. El dispositivo policial, con un centenar de agentes, ha permitido detener a nueve miembros del grupo –entre ellos, los máximos responsables-, que acumulan un centenar de antecedentes. Se trata de ocho hombres y una mujer, de origen serbio y kosovar y de entre 35 y 45 años. Los arrestados invirtieron más de 8.000 euros en vehículos de alquiler con los cuales cometían los hurtos y se garantizaban una fuga rápida y se les relaciona con más de treinta robos cometidos en los nueve meses que ha durado la investigación.





Las detenciones se produjeron el pasado sábado por la mañana durante las cuatro entradas y cacheos en Barcelona y una a Santmenat en un operativo que desplegó casi un centenar de efectivos de los Mossos, entre ellos, agentes de la Brigada Móvil, la Unidad Operativa de Movilidad y de las Unidades de Seguridad Ciudadana y el Grupo de Investigación de Documentación de la CGMO.


El ardid es hacerse el buen samaritano con el pinchazo de la rueda mientras un cómplice accede al interior del coche de la víctima





Los detenidos utilizaban el ‘modus operandi’ conocido con el nombre de ‘pincharuedas’. Los autos pinchan una rueda del vehículo de la víctima y posteriormente la siguen hasta que se tiene que parar en el arcén. Una vez allá, aprovechan para pararse y sustraer los objetos del interior del vehículo. En otras ocasiones, detectaban el vehículo que querían asaltar, lo hacían parar al arcén o en la misma área de servicio de la autopista, haciendo indicaciones como si tuvieran un problema en el coche. Una vez parados y con la excusa de pedir auxilio, los autores distraían a las víctimas y robaban los objetos del interior.


Múltiples delitos





Los arrestados acumulan un centenar de antecedentes policiales y ya actuaban en 2012 cuando los Mossos los detectaron por primera vez. Se les atribuyen un total de 25 hurtos en el interior de vehículos, dos delitos contra la seguridad del tráfico, dos más de resistencia y desobediencia, uno de robo con violencia e intimidación, uno de falsificación documental, uno de apropiación indebida de vehículo y uno de estafa, además de pertenencia a un grupo criminal.

Habrían obtenido más de 40.000 euros de beneficio en metálico, divisa extranjera y 38.000 en objetos de valor como joyas, bolsas de mano de marcas de renombre o electrónica.






Cambios en los objetivos por la pandemia





Actuaban en grupos de tres pero se coordinaban habitualmente y estaban dirigidos por dos jefes, principales elementos de la banda criminal. Escogían víctimas de origen extranjero pero, con la actual crisis sanitaria que afecta a la movilidad de las carreteras, ampliaron su objetivo a víctimas de origen nacional.

También utilizaban documentación falsa de manera habitual para identificarse cuando eran detectados por agentes de policía, así como para alquilar los coches que utilizaban para robar y con los que se garantizaban una fuga rápida después de cometer los delitos o para huir de la policía si eran descubiertos. Se calcula que habrían invertido más de 8.000 euros en el alquiler de estos, durante el tiempo que ha durado la investigación.







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