Condenado a 11 años un monitor por abusar sexualmente de una menor de 15 años



La Audiencia de Girona ha condenado a 11 años y 1 día de prisión a un monitor de Llagostera (Gironès) por abusar sexualmente de una menor de 15 años. La sentencia concluye que el procesado comenzó una relación con la menor, que era alumna suya en el Espai Joven de la población, en noviembre del 2018 prevaliéndose de la “influencia personal y emotiva que ostentaba sobre la menor porque era conocedor de los sentimientos que le despertaba “.

Segunda el tribunal, la relación duró hasta enero del 2019, cuando los familiares de la menor los descubrieron. Un magistrado del tribunal ha emitido un voto particular porque sostiene que la pena es demasiado alta. El juicio se realizó a puerta cerrada.





La sentencia recoge que el acusado, que en el momento de los hechos tenía 28 años, trabajaba como animador sociocultural en el centro Espai Jove de Llagostera. Allí era monitor de la víctima, de 15 años. Según expone el tribunal, la menor fue declarada en situación de desamparo por la DGAIA el año 2016 por sufrir “desprotección emocional y material” por parte de su padre después de la muerte de la madre del año 2012. En la fecha de los hechos, estaba en medida de acogimiento familiar con su hermana.

Según el tribunal, el acusado se aprovechó de la influencia que ejercía sobre la menor porque era su monitor y porque sabía “los sentimientos que le despertaba”. Aunque sabía que la chica tenía menos de 16 años, continúa la sentencia, “mantuvo una relación con ella de manera reiterada con contactos de carácter sexual”.

La Audiencia considera probado que estos contactos se limitaron, en un principio, a besos y tocamientos pero apunta que “se fueron intensificando” por “la insistencia” del procesado. El primer contacto sexual, según la sentencia, fue en noviembre de 2018 cuando regresaban juntos en autobús de una excursión a Port Aventura: “El acusado se sentó junto a la menor y le dio un beso en la boca” . A partir de este día, la Audiencia relata que el monitor llevaba a menudo la menor a su casa y aprovechaba los trayectos en coche para desviarse hasta una zona boscosa cercana donde tenían contactos sexuales “de mutuo acuerdo”.





El tribunal recoge que todo esto pasó unas diez veces y que el acusado le repetía a la menor que no podían estar juntos y le decía que si le “pillaba” su cuñado lo mataría. En enero de 2019, expone la sentencia, el procesado convenció a la chica para mantener relaciones sexuales. En una de las ocasiones que el acusado y la víctima estaban en casa de él, su hermana intentó contactar reiteradamente por teléfono sin conseguirlo. Cuando finalmente llegó a casa, la menor confesó dónde había estado y sus familiares interpusieron la denuncia el 10 de enero.


Descarta la venganza por “desamor”





Como la defensa no alegó que la relación entre ambos era próxima en edad, la sentencia recoge que no hay que hacer “ninguna consideración al respecto” pero sí descarta, tal como insinuó la defensa, que la denuncia sea una venganza provocada por el “desamor”. Además de concluir que el relato de la menor es creíble, persistente en la incriminación y sin ánimo espurio, el tribunal también apunta a la acusación con unos mensajes de whatsapp que el mismo acusado envió al cuñado de la víctima donde le reconocía los hechos: “A veces me daba señales de que le gustaba e incluso lo verbalizó alguna vez. Yo hacía caso omiso hasta que pasó lo que pasó. En ese momento me arrepentí muchísimo pero ya era tarde. Quiero decir también que nunca le he hecho daño ni la he forzado a nada. Ahora me toca confiar en que las cosas se arreglarán o afrontar lo que venga”.





La sentencia de la sección tercera de la Audiencia de Girona, de la que ha sido ponente la magistrada Sonia Losada, condena el monitor como autor de un delito continuado de abuso sexual a una menor de 16 años con una atenuante de reparación del daño (porque consignó 3.000 euros para hacer frente a la indemnización) y le impone una pena de 11 años y 1 día de prisión. Según la sentencia , no se podrá acercar a menos de 200 metros de la víctima ni comunicarse con ella durante 16 años y 1 día y, una vez cumplida la pena, le imponen 5 años de libertad vigilada. En concepto de responsabilidad civil, el tribunal el condena a pagar una indemnización de 3.000 euros y concluye que la aseguradora del Espai Jove debe responder como responsable civil subsidiaria.


Voto particular de un magistrado

“En términos penales, es más ‘barato’ matar a un menor de 16 años que mantener relaciones sexuales consentidas”





Un magistrado del tribunal, Ildefonso Carol, ha emitido un voto particular, un hecho poco habitual en la Audiencia de Girona. En concreto, el magistrado expone que “coincide” plenamente con el resto del tribunal pero sostiene que la pena de 11 años y 1 día es demasiado elevada y argumenta que su “única divergencia” es no haber propuesto un indulto parcial.





En su voto particular, el magistrado subraya que la pena por un delito de homicidio se sitúa en una horquilla de 10 a 15 años mientras que el abuso sexual con penetración a menor de 16 años, cuando ha habido más de un contacto sexual , es de mínimo 10 años: “Así, se puede dar la paradoja de que en nuestro país resulte, en términos penales, más ‘barato’ matar a un menor de 16 años que mantener relaciones sexuales consentidas, aunque sea un consentimiento viciado por razón de la edad y mediante prevalimiento, lo que, por cierto, vuelve a elevar el mínimo hasta los 11 años y 1 día que imponemos “.

El magistrado considera que, “sin perjuicio de imponer la pena que corresponde según el Código Penal”, el tribunal debería haber propuesto que se le otorgara un indulto parcial al acusado, “para así reducir la pena impuesta en al menos 3 años y un día “.







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