Detenido un captador del Estado Islámico que difundía que la Covid-19 es un castigo contra occidente


El Estado Islámico (EI), tras la pérdida de su territorialidad, intenta reagrupar fuerzas. Uno de esos espacios en los que se reencuentra es el virtual; el que le ofrece internet. Uno de los apartados de su ciberpresencia es el de la captación. Un ciudadano marroquí afincado en Alicante y que casi dedicaba su tiempo en exclusiva a difundir material propagandístico del EI ha sido detenido por la Guardia Civil en la localidad del Altea, en Alicante. Uno de sus mensajes fuerza para captar nuevos combatientes que sumar a la cusa era difundir que la Covid-19 es un castigo contra occidente.





La asociación de la pandemia con algo que le ocurre a occidente porque lo tiene merecido es una idea que el detenido considerada que, en tiempos de limitaciones, restricciones y hasta frustraciones, podía ser un buen gancho de cara a la audiencia joven, aunque no exclusivamente.

Detenido en Alicante un captador del Estado Islámico que difundía que la Covid-19 es un castigo contra occidente
Detenido en Alicante un captador del Estado Islámico que difundía que la Covid-19 es un castigo contra occidente
(Guardia Civil)

Aunque en uno de sus últimos informes, Europol (la agencia policial de la Unión Europea, que también ha colaborado en la operación de Altea) ha llegado a señalar que se detecta cierto descenso en los niveles de propaganda global del Estado Islámico, lo cierto es que en España las operaciones contra estos difusores de mensajes de odio a occidente y de llamada a la guerra contra el infiel no han cesado. Se trata de un postulado que también mantiene la cúpula de este grupo yihadista radical.

Uno de los últimos dispositivos policiales contra milicianos de la propaganda del EI se registraba precisamente también en la provincia de Alicante. Un joven obsesionado con la organización terrorista pasaba día y noche encerrado en su habitación difundiendo material audiovisual ensalzando al Estado Islámico.

Detenido un joven que difundía sin descanso propaganda del Estado Islámico desde su cuarto, el pasado mes de julio
Detenido un joven que difundía sin descanso propaganda del Estado Islámico desde su cuarto, el pasado mes de julio
(Guardia Civil / Archivo)

La operación de Altea, llevada a cabo el martes iba encaminada a detener la acción de este captador del EI que no sólo quería aumentar la plantilla de miembros de la organización terrorista sino radicalizarlos tan rápido como pudiera, un proceso que se conoce como radicalización exprés. Este ciudadano marroquí nacido en 1970 se encuentra en situación irregular en España.





Destaca la Guardia Civil en una nota pública que el detenido tomaba intensas y activas medidas de seguridad para evitar su localización o su rastreo en la red. Buscaba en redes sociales posibles objetivos de captación, se acercaba a ellos virtualmente y los “redirigía posteriormente hacia aplicaciones de mensajería privada con la finalidad de profundizar en los procesos de radicalización y facilitarles contenidos digitales” propios del EI.


La detección temprana de los procesos de radicalización es uno de los principales retos de las fuerzas antiterroristas en Europa





Las fuerzas policiales de toda Europa se enfrentan al reto de detectar de forma temprana la radicalización en solitario de un yihadista, que pueda optar por desplazarse a alguna zona de conflicto, una opción más incierta desde la desaparición de las líneas de frente nítidas en los antiguos territorios de Siria e Irak que ocupaba la organización terrorista, o por quedarse en su lugar de residencia y querer actuar desde allí. Esa es justamente una de las principales recomendaciones que hace la organización terrorista.

Presos yihadistas que acaban condena

Existen otras amenazas asociadas que no nacen del ámbito digital sino de otro mucho más tangible y que también supone otro enorme reto: la prisiones. O mejor dicho, del levantamiento de las medidas de reclusión. Europa, y España de un modo muy significativo, a la paulatina excarcelación de terroristas de primera oleada que están acabando ya de cumplir sus condenas y que irán quedando libres sin que se haya garantizado su desradicalización.





El detenido en Altea ha pasado disposición del juzgado de instrucción central número 2 de la Audiencia Nacional.







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