Diez años maltratada y golpeada por su pareja, que la obligó a prostituirse



Llevaban diez años juntos en España, tenían una hija de 4 años en común y desde el primer día el hombre obligaba a la mujer a ejercer la prostitución en locales de alterne de Lloret de Mar y Blanes, o en la calle si hacía falta. Las palizas, las amenazas y la utilización de la pequeña para chantajear a la mujer eran constantes hasta que la víctima llegó a temer por su vida y se atrevió a confiar su infierno a una oenegé que trabaja con mujeres maltratadas.

La organización acudió a la Policía Nacional, que puso a trabajar a los investigadores de la brigada provincial de extranjería y fronteras de Barcelona. El hombre fue detenido y la mujer, aún con miedo, respira con su hija tranquila en un lugar seguro.





El control que el detenido ejercía sobre la mujer era tan férreo que no la dejaba sola nunca. La acompañaba siempre a todos lados y le tenía prohibido relacionarse con nadie. No fue fácil para la víctima contactar con el personal de la oenegé a la que trasladó la situación que estaba viviendo.


El hombre ejercía un control tan férreo sobre la víctima que nunca la dejaba sola





En uno de los últimos capítulos, el hombre la agarró por el cuello y la estranguló hasta tal punto que le produjo lesiones en el cuello que impidieron que la mujer pudiera comer alimentos sólidos en varios días. Las palizas eran frecuentes. En ocasiones porque no traía el dinero que el maltratador esperaba y le acusaba de no trabajar lo suficiente.

No importaba que la niña estuviera delante. Al contrario, cuando la pequeña estaba la utilizaba como elemento de chantaje amenazándola con no volverla a ver nunca más si no trabajaba como él esperaba. Le quitaba toda la recaudación y en algunos momentos había dejado a la mujer sin dinero para comprar lo básico para ella y su hija. El no trabajaba, de hecho no consta que en estos diez años hubiera tenido ningún tipo de ocupación. Pasaba el día esperando que ella llegara con el dinero para comprar droga y consumir.

El hombre obligaba a la mujer a estar en clubs de alterne, pero también a hacer servicios puntuales que el maltratador se encargaba de contratar.





Al tratarse de una pareja con una relación duradera en el tiempo, los policías nacionales pusieron los hechos en conocimientos de los Mossos d’Esquadra, por sumar además un delito de violencia de género. La investigación se desarrolló de manera conjunta con la unidad de seguridad ciudadana de Blanes, que en su atestado policial tipificaron y valoraron el riesgo de la víctima. En el atestado hay diferentes imágenes de la víctima con la evidencia de los malos tratos a los que era sometida.







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