Dos ladrones se esconden en un armario de la casa que robaban al oír a la policía



“Es lo que toda la vida se ha dicho pillar a alguien in fraganti”, explica una fuente de la Policía Nacional en Las Palmas de Gran Canaria. El portavoz habla de dos ladrones que se escondieron en un armario al advertir la llegada de una patrulla policial al chalet en el que acababan de irrumpir para robar. Los dos sospechosos están arrestados.

Los dos sospechosos, de 27 y 29 años, y con numerosos antecedentes policiales, se sirvieron de un destornillador para acceder a una casa unifamiliar del barrio de Las Mesas, situado en el extrarradio de la ciudad, en Tamaraceite, Las Palmas. Forzaron la puerta del garaje. Pero no tuvieron suerte. La casa estaba conectada a una central de alarmas.






Las alarmas de la vivienda alertaron al 091 de la posibilidad de una intrusión en un vivienda unifamiliar





Una patrulla policial se desplazó inmediatamente al lugar. Todo parece indicar que solo alertó a los ladrones la llegada del coche de los agentes y no ninguna sirena del equipo de alarmas. Cuando los policías vieron forzada la puerta del garaje, accedieron a la casa.


Los agentes hallaron parte de la vivienda muy revuelta y, al poco de entrar, dieron con los sospechosos





Estaba todo completamente revuelto; señal inequívoca de que había o había habido intrusos en la casa. Los agentes, con las medidas de precaución necesarias, rastrearon la casa y acabaron por dar con dos sospechosos escondidos dentro de un armario con la puerta cerrada. “Estaban tras la puerta”, explica un portavoz policial grancanario.

El uso de muebles para tratar de evitar la acción de los agentes de la ley es algo más frecuente de lo que comúnmente puede pensarse y hay pruebas de ello en diferentes puntos de España.

Fue sacarlos del armario, intervenirles el destornillador, ponerles las esposas e introducirlos en el coche policial. Los hechos ocurrieron el pasado 9 de octubre. El portavoz policial dice no saber si el juez decidió o no ponerlos en libertad o enviarlos a la cárcel.







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