El ‘loco del chándal’, libre por la doctrina Parot, condenado a 18 años por intentar quemar a una vecina


La Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Sevilla ha condenado a 18 años de cárcel a Miguel González González, conocido como ‘el loco del chándal’, el hombre acusado de incendiar en marzo de 2017 la vivienda de la hermana del exalcalde del municipio sevillano de Almadén de la Plata José Luis Vidal cuando se encontraba en el interior del inmueble la propia perjudicada, que entonces era juez de paz en esta localidad.

Miguel González González, que emigró a Cataluña con sólo cinco años, fue condenado en 1997 a 169 años de cárcel por agresiones con arma blanca a un total de 16 mujeres a las que también habría practicado tocamientos en sus genitales, ocasionando la muerte a una de ellas. Sin embargo, fue excarcelado a finales de 2013 tras la derogación de la conocida como doctrina Henri Parot, a pesar de que los informes no acreditaban su rehabilitación.





La doctrina Parot establecía que en caso de una multiplicidad de delitos cometidos por la misma persona el total de condena era acumulativo. Era el caso de Henri Parot que durante años fue jefe del comando Andalucía de ETA, autor de múltiples crímenes. La derogación de esta doctrina significaba que en esos casos el condenado sólo podía pasar en la cárcel un número máximo de años, por

muchos y muy graves que fueran los delitos cometidos
.


González había sido condenado a 169 años de cárcel por decenas de delitos cometidos en Cataluña





Su regreso a la localidad de Almadén de la Plata en 2013, donde su madre poseía una vivienda, provocó un movimiento de auténtico pánico entre los vecinos. La pequeña localidad carecía de Policía Local y su regreso estuvo marcado por varias concentraciones ciudadanas en repulsa a que viviese en esta población. El alcalde de entonces llegó a convocar a la junta de seguridad, dado que el Ayuntamiento solicitaba la reapertura de la casa cuartel de la Guardia Civil y financiación para crear un cuerpo de Policía Local.

En la sentencia, el tribunal condena al acusado por un delito de incendio con peligro para la vida de las personas y le impone 18 años de prisión y la prohibición de comunicarse o aproximarse a menos de 500 metros de la víctima durante 19 años, mientras que, en concepto de responsabilidad civil, deberá indemnizar a la afectada con 20.000 euros por las secuelas psíquicas y con 11.180 euros por los daños ocasionados en la vivienda, según se recoge en la sentecia facilitada por el Tibunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA).


Su presencia en la localidad provocó un movimiento popular de auténtico pánico










Para que no se repita lo sucedido con la primera sentencia, la Audiencia de Sevilla decreta la prohibición expresa de que González González sea beneficiado con el tercer grado de tratamiento penitenciario hasta que haya cumplido al menos la mitad de la pena impuesta.

Tras el juicio celebrado los pasados días 29 y 30 de septiembre, la Audiencia de Sevilla considera probado que el acusado había sido condenado al cumplimiento de 169 años de cárcel por la comisión de, entre otros, un delito de asesinato; seis delitos de asesinato frustrado y un delito de asesinato en grado de tentativa, anticipándose su excarcelación al acogerse a los beneficios penitenciarios reportados por la derogación de la denominada ‘doctrina Parot’, tras lo cual decidió instalarse en la localidad de Almadén.


La víctima, que apenas podía moverse, padece estrés traumático crónico, permanente e irreversible





Según indica el tribunal, ello “provocó malestar” entre la población del municipio, realizándose una concentración por este motivo a lo largo del año 2013, cuando ostentaba el cargo de alcalde de Almadén de la Plata José Luis Vidal, por todo lo cual el acusado “desarrolló una fuerte inquina” tanto hacia éste último, llegando incluso a tener procedimientos penales abiertos en los que fue condenado, como hacia su familia.





El 12 de marzo de 2017 el procesado se dirigió a la vivienda de la víctima “con conocimiento de que la misma” era su residencia habitual, dándose además la circunstancia de que la hermana del exalcalde, de 61 años de edad en el momento de los hechos, “presentaba serios problemas de movilidad”.

Concentración en 2013 en Almadén de la Plata por la llegada de 'El loco del chándal'.
Concentración en 2013 en Almadén de la Plata por la llegada de ‘El loco del chándal’.
(Atlas)

Según el auto dado a conocer este miércoles, “con ánimo de atentar contra su integridad, roció con gran cantidad de gasolina la puerta, que era de madera en su totalidad y constituía la única vía para entrar o salir de la vivienda, así como las ventanas adyacentes a la misma, también de madera, con persianas de plástico y rejas metálicas que impedían el acceso, procediendo a prender fuego a la sustancia esparcida” y abandonando el lugar a continuación.

La Audiencia agrega que “la inmediata intervención de vecinos y unos jóvenes que pasaron por el lugar casualmente, que procedieron a sofocar parcialmente el fuego sirviéndose de una manguera y a derribar la puerta de entrada al domicilio, lograron poner a salvo a la hermana del exalcalde.”





Como consecuencia de los hechos relatados, la perjudicada sufre trastorno de estrés postraumático crónico, irreversible y permanente, que le imposibilita el normal desenvolvimiento de su vida social, familiar o laboral, necesitando tratamiento médico-psiquiátrico.

La Audiencia asevera que los hechos “deben enmarcarse en el odio y la inquina que el procesado desarrolló contra el entonces alcalde y su familia”.

La sentencia de la Audiencia Provincial es recurrible ante el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía.







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