Estafaban a ancianos haciéndose pasar por empleados del banco



Mossos d’Esquadra de la Divisió d’Investigació Criminal (DIC) de la Regió Policial Metropolitana Nord, conjuntamente con agentes de la Unidad de Investigación de la comisaría de Berga, detuvieron el 28 de octubre a ocho hombres como presuntos autores de los delitos de estafa continuada, blanqueo de capitales y pertenencia a grupo criminal. Los arrestados formaban parte de un grupo criminal que realizaba estafas telefónicas a personas de edad avanzada, entre ellos vecinos de Badalona (Barcelonès), Tiana (Maresme) y Matadepera (Vallès Occidental).

La investigación comenzó el mes de junio cuando se detectó que se habían producido tres hechos consecutivos en una misma localidad en pocos días. La detención del líder del grupo el pasado mes de agosto, como consecuencia de otro hecho delictivo, comportó que aflorara información que relacionaba la organización con esta actividad criminal y su participación en un total de 29 hechos.





Las pesquisas policiales condujeron a los agentes a determinar que, a causa de una actividad profesional anterior, uno de los integrantes del grupo había obtenido información relacionada con datos de carácter personal de varias personas. Esto les permitía hacerse pasar por empleados de la entidad bancaria de las víctimas y realizar llamadas para alertarlas que habían sido objeto de un cargo fraudulento en su cuenta corriente. El hecho de que sus interlocutores dispusieran de datos de carácter personal les daba credibilidad y se creaba un clima de confianza con los estafadores.

Entonces les pedían más datos relacionados con sus cuentas, supuestamente para poder hacer las gestiones para devolverles el dinero que les habían sustraído. Una vez conseguidas, las utilizaban para comprar dispositivos electrónicos de gama alta, principalmente móviles y tabletas, que posteriormente revendían a un precio por debajo de mercado con el fin de obtener dinero en metálico. En otras ocasiones hacían traspasos de dinero desde la cuenta de la víctima a otras cuentas. Con esta tipología delictiva los estafadores lograron cerca de 50.000 euros en tres meses.

Las víctimas, principalmente de edad avanzada, vivían en Catalunya aunque también las hay en otros puntos de España. En la mayoría de casos la estafa se situaba entre los 1.000 y los 7.000 euros, aunque incluso hay un caso de solicitud de un préstamo de 10.000 euros que la propia entidad bancaria detuvo por la desconfianza que los generó la operación.

Los roles de los integrantes de la organización estaban perfectamente delimitados: el líder era el cerebro del grupo y quien había diseñado la estafa y su puesta en escena. En un segundo nivel se situaban tres miembros del grupo que seleccionaban a las víctimas y se encargaban de hacer las llamadas con el fin de obtener los datos de interés para ejecutar la estafa. También compraban los dispositivos electrónicos que se revendían posteriormente. En el tercer nivel se encontraban los cuatro integrantes restantes de la banda, que hacían lo que se conoce como “mulas económicas”: Su función consistía en hacer las extracciones de dinero en cajeros automáticos y disponer de cuentas corrientes de las víctimas donde poder hacer las transacciones.





A partir de la información disponible el día 28 de octubre agentes del Grupo de Estafas del Área de Investigación Criminal de la Región Policial Metropolitana Norte, junto con mossos de la Unidad de Investigación de la comisaría de Berga, llevaron a cabo el dispositivo de explotación de la investigación. Hicieron dos entradas y registro en la localidad de Berga, en los domicilios de tres de los arrestados y los agentes intervinieron dispositivos electrónicos como móviles o tabletas, dos patinetes eléctricos y diverso material informático, pendiente de su análisis.

Los detenidos pasaron a disposición judicial y el juez decretó el ingreso en prisión para el líder de la organización y libertad con cargos para los otros integrantes del grupo.







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