La Guardia Civil busca agentes con rasgos extranjeros frente al yihadismo



Más mujeres y más agentes con características físicas o procedencia étnica que sean idóneas para vigilar células yihadistas o redes de tráfico de personas. Son dos de los principios que inspiran a la Guardia Civil, y que se plasman en un proyecto de orden ministerial que será aprobado próximamente.

Confidencial Digital ha consultado la documentación que ofrece el Ministerio del Interior en el marco del proceso de audiencia e información pública del proyecto de “Orden Ministerial por la que se establecen las normas específicas para la clasificación y provisión de destinos de la Guardia Civil”.

Este proyecto trae causa de una sentencia del Tribunal Supremo. En 2019 el Alto Tribunal acordó anular el Real Decreto 848/2017, que regulaba el Reglamento de Destinos de la Guardia Civil.

Dicho decreto fue anulado “por no haber incorporado a su tramitación orgánica un informe de carácter preceptivo en materia de igualdad de oportunidades, no discriminación y accesibilidad universal de las personas con discapacidad”.

El problema es que al tumbar ese decreto se produjo “una quiebra momentánea del tejido normativo en materia de destinos y obligó a la tramitación urgente de un nuevo texto reglamentario que se concretó en el vigente Real Decreto 470/2019, de 2 de agosto”.

Siguió en vigor la Orden INT/359/2018, de 6 de abril, pero como se dictó al amparo del real decreto anulado, y como está llena de referencias a esa norma tumbada por el TS, se va a aprobar una nueva orden ministerial que zanje todo ese embrollo jurídico y normativo.

La epidemia de coronavirus y el estado de alarma congelaron todos los plazos y procesos normativos, que se han reactivado recientemente. Hasta el 3 de agosto mantendrá Interior los textos para consultar pública.

Se redujo la libre designación

La Memoria de Análisis de Impacto Normativo que acompaña al borrador de la orden ministerial explica que uno de los puntos destacados es la regulación e identificación “sin género de dudas los puestos de trabajo que deberán ser asignados mediante la libre designación o por concurso de méritos, siendo el resto asignados mediante la provisión por antigüedad”.

Una orden ministerial de 2013 ya redujo drásticamente los destinos de libre de designación, “pasando de suponer el 20,45% del total de dotaciones (17.433 puestos de trabajo), a representar sólo un 5,89% (5.025 puestos)”, y “en torno al 20% de esos 5.025 puestos así clasificados, correspondían a las unidades de seguridad que la Guardia Civil despliega en la Casa de S.M. el Rey, o en la Presidencia del Gobierno”.

Confidencialidad, confianza y reserva

El artículo 9.3 de la futura orden ministerial recoge aquellos destinos de libre designación “por razón de unidad”, “donde se incluyen puestos de trabajo en ciertas unidades que hacen necesaria esta modalidad de asignación, por su encuadramiento en órganos ajenos a la propia Guardia Civil, o en la alta dirección de la Institución; o por los cometidos asignados de naturaleza especialmente reservada, donde se maneja información clasificada que requieren de un elevado nivel de especialización, confidencialidad, confianza y reserva, vinculadas a la lucha contra el terrorismo y la delincuencia organizada, dentro de la organización central y periférica de la Institución”.

Por ejemplo, se mantienen los destinos de libre designación en “la Jefatura, Secciones, Grupos y Equipos Básicos de Información”, “las Unidades de Policía Judicial de Zona, y las Unidades Orgánicas de Policía Judicial de Comandancia, incluidos sus Equipos Territoriales. No se incluyen los Laboratorios, ni las Planas Mayores de estas unidades”, y “la Jefatura de Policía Judicial; la Unidad Central Operativa, incluyendo los Equipos Contra el Crimen Organizado; y la Unidad Técnica de Policía Judicial”.

Perfil del agente de Información

Interior explica que los argumentos que justifican la clasificación de destinos de libre designación para las unidades operativas del ámbito de la Policía Judicial son perfectamente extrapolables al Servicio de Información:

— “El perfil del agente operativo de las unidades del Servicio de Información de la Guardia Civil ha sido contrastado a lo largo de su dilatada existencia, siendo configurado a través de una exhaustiva selección, donde la confianza, reserva, sagacidad y pericia policial y técnica, se conciben como rasgos indispensables y factores determinantes para el éxito de su misión”.

Pero además, la memoria de la orden ministerial apunta otros motivos para favorecer la libre designación en el Servicio de Información, y por analogía en la Policía Judicial, y que afectan tanto a mujeres como a agentes que puedan pasar físicamente por magrebíes o árabes, o así se da a entender.

“Perspectiva de género”

Por un lado, en el texto se indica sobre la “perspectiva de género” de esta orden ministerial que “es necesario profundizar en que la Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, para la igualdad efectiva de mujeres y hombres, dirige a todos los poderes públicos un mandato expreso para que se eliminen las situaciones de desigualdad que no sean corregibles por la sola aplicación del principio de igualdad jurídico o formal”.

En el seno de la Guardia Civil, el I Plan de Igualdad “prevé un conjunto de medidas específicas, entre las que cabe destacar algunas vinculadas a la provisión de destinos”.

Menos del 1% de mujeres entran en Información

Los análisis realizados por la Dirección General en torno al principio de igualdad aplicado al caso concreto de los puestos de libre designación “demuestran que las solicitudes de vacantes en estas unidades de investigación [el Servicio de Información y la Policía Judicial] y la cobertura de sus puestos de trabajo se llevan a cabo mayoritariamente por personal masculino”.

Por ejemplo, “de 2014 a 2017, inclusive, el número de mujeres que han solicitado puestos de estas características no ha llegado al 5% de los peticionarios totales, siendo incluso todavía menor el porcentaje de mujeres que han obtenido finalmente dichos puestos (menos del 1%)”. Se aportan los datos que ya se usaron para la redacción de la orden ministerial en 2018.

Fomentar la presencia de mujeres

Por todo ello, la Guardia Civil concluye que “se hace necesario establecer un mecanismo que fomente la presencia de mujeres en estas unidades, necesidad que sólo es compatible con la modalidad de asignación de destinos de libre designación, y que, por otra parte, satisface las necesidades identificadas en torno a las especiales condiciones de reserva, confianza y perfiles profesionales y personales necesarios para la eficacia del servicio en estas unidades”.

Es decir, que a través de la libre designación se tratará de fomentar la presencia de la mujer “allí donde se hace esencialmente necesaria y es especialmente reducida”, de acuerdo con el I Plan de Igualdad y sus objetivos de fomento de la igualdad, condiciones de trabajo y carrera profesional.

“Características físicas” para vigilar a terroristas y narcos

Pero además, al nombrar a los agentes de Información por libre designación también se permiten otras posibilidades, para destinar a este servicio destinado a la lucha antiterrorista a otro perfil de agentes: el mismo razonamiento de la necesidad de aumentar el número de mujeres “es aplicable para el caso de integrantes del Cuerpo cuyas características físicas o procedencia étnica, les confiera, de por sí, una especial idoneidad para determinadas labores operativas”.

En este sentido, los guardias civiles con “ características físicas o procedencia étnica” determinas pueden ser de gran ayuda “en el contexto de algunas de las principales amenazas para la seguridad del Estado, como son el terrorismo yihadista, o las redes organizadas de tráfico de seres humanos y estupefacientes, donde el potencial que supone contar con agentes de ciertas procedencias queda fuera de toda duda”.

Es decir, que guardias civiles, por ejemplo, con rasgos que les hagan pasar por magrebíes pueden ser muy útiles para vigilar o infiltrarse en redes que traen del norte de África a España inmigrantes ilegales o droga. De la misma manera, agentes de origen magrebí o árabe podrían pasar más desapercibidos para controlar a terroristas yihadistas.

Otro aspecto a tener en cuenta en favor de la libre designación para la Policía Judicial y el Servicio de Información de la Guardia Civil es el perfil de edad de sus agentes operativos: “La juventud resulta fundamental para interactuar e infiltrase en determinados colectivos y ambientes donde fermenta el germen de la violencia y el radicalismo y que suelen ser, precisamente, uno de los principales focos de los Planes Permanentes de Información”.

“Lealtad” contra la corrupción de agentes

Sobre todo, la necesidad de dotar al Servicio de Información y a la Policía Judicial a través del mecanismo de libre designación y no por antigüedad o concurso se debe al factor de confianza que se tenga en esos agentes elegidos.

Y es que esos destinos implican “la exigencia de que todo el personal de la especialidad que maneje, gestione, o acceda a estas investigaciones disponga de altos niveles de fiabilidad y lealtad, y que no tenga ninguna vulnerabilidad que pueda llegar a comprometer su actuación”.

En este sentido, llama la atención que el Ministerio del Interior admite, en la memoria de impacto normativo de la nueva orden ministerial sobre provisión de destinos, los casos de agentes corruptos:

— “Hay que tener en cuenta que, con frecuencia, determinadas organizaciones criminales utilizan la vía de la corrupción de los agentes como medio e instrumento para conseguir sus fines; prueba de ello es que, en los últimos años, se ha tenido constancia de filtraciones a diferentes investigados por parte de miembros de unidades de policía judicial e, incluso, algunos han resultado detenidos por delitos relacionados con la corrupción y el narcotráfico”.





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