Las desapariciones voluntarias movilizan costosos dispositivos de búsqueda innecesarios


Cualquier persona tiene derecho a desparecer. Sin embargo, hacerlo de forma abrupta y sin comunicación o información alguna de tales intenciones abre un campo de enormes incertidumbres entre los seres queridos y la costosa participación de las fuerzas de seguridad si las circunstancias de la ausencia indiciariamente hacen pensar en algo accidental o violento.

Un alto porcentaje de desapariciones en España son voluntarias como la de Rocío Gea Pérez, que se esfumó la semana pasada camino de un funeral en Requena sin dejar rastro aparente y ello llevó a que se llevaran a cabo batidas por voluntarios y guardias civiles, mientras ella permanecía en un lugar indeterminado en perfecto estado y ajena a cuanto ocurría.





Buscan a una mujer desaparecida en Requena cuando iba a un entierro. Rocío Gea Pérez
Buscan a una mujer desaparecida en Requena cuando iba a un entierro. Rocío Gea Pérez
(Facebook)

Los familiares de esta mujer, ama de casa con dos hijos que dejó su coche bien estacionado en el aparcamiento de los juzgados de Requena, pusieron en marcha una intensa campaña pública que incluyó carteles y mensajes en redes sociales. Eso movilizó a voluntarios, que se sumaron a los esfuerzos de la Guardia Civil por dar con el paradero de la mujer.

“Los indicios preliminares señalaron que la desaparecida tenía un perfil de riesgo por eso se puso en marcha la Guardia Civil”, explican fuentes del instituto armado en Valencia. En esos casos, no caben especulaciones y se aplica una política de máximas garantías para quien puede ser víctima de un infortunio o de una acción delictiva o violenta.

En los rastreos para dar con Rocío Gea Pérez, se dispuso de un helicóptero
En los rastreos para dar con Rocío Gea Pérez, se dispuso de un helicóptero
(Guardia Civil)






Fue así por lo que no se escatimaron esfuerzos. Se emplearon incluso helicópteros para tratar de localizar a la mujer. Sin embargo, llegados a un determinado avance en los trabajos policiales, los mismos rastreadores del instituto armado llegaron a la conclusión de que la mujer podría haberse ido de forma voluntaria.

Fuentes del caso explican algo que al principio no trascendió como es que Rocío Gea Pérez se había llevado consigo el teléfono móvil que, si se autoriza debidamente, da siempre mucha información si se usa, así como desde dónde y a quién se llama.

La mujer se marchó de casa sin llevarse ropa ni otros enseres con ella, lo que no significa, según fuentes conocedoras del caso, que no los hubiera dispuesto en algún lugar días antes de la fuga familiar o hubiera contado con la complicidad de una tercera persona que la apoyara en su propósito, lo que tampoco se descarta en esta ocasión.

Blanca Mabel Otero es una mujer que desapareció voluntariamente de León hace 25 años y que reapareció recientemente en Asturias, donde había vivido sin revelar su auténtica identidad deliberadamente
Blanca Mabel Otero es una mujer que desapareció voluntariamente de León hace 25 años y que reapareció recientemente en Asturias, donde había vivido sin revelar su auténtica identidad deliberadamente
(La Vanguardia)






Finalmente, la Guardia Civil la localizó en un lugar no revelado por expreso deseo de la interesada pero que se sabe que está fuera de la provincia de Valencia. La mujer habría expresado su deseo de permanecer ilocalizable y declarado que, por el momento, no iba a pasar por su casa de Requena.

Al parecer, Rocío Gea Pérez estaba en un momento de turbación personal y hasta psicológica y que por razones no trascendidas decidió cortar por lo sano, como mínimo de forma temporal, con su vida actual. Haciéndolo sin dar la menor información ni pista desencadenó reacciones ya señaladas como la preocupación familiar o la intervención policial.


La ausencia de un aviso

“Esto se habría quedado en un mal trago para la familia y anónimamente, pero se montó un gran revuelo porque no lo supo gestionar”





Fuentes familiares consultadas por este diario no esconden cierto enojo con la mujer voluntariamente desaparecida y desvinculan su ausencia de cuestiones derivadas de problemas económicos familiares. “No tienen deudas y salían los cuatro muchos fines de semana cuando todavía se podía”, explican.

Si hubiera dado algún tipo de noticia “nadie la habría buscado, esto se habría quedado en un mal trago para la familia y anónimamente, pero se montó un gran revuelo porque no lo supo gestionar”, explican las fuentes de allegados consultadas.







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