“Le pinché sustancias para su bienestar”



Angela Dobrowolski, esposa de Josep María Mainat, describió la noche de los hechos como una más de las que pasó con su marido, de quien negó que se estuviera separando
y afirmó sin ambages que le puso dos inyecciones “para su bienestar”, no para matarlo. Después de ser detenida por los Mossos d’Esquadra, acusada de querer asesinar a Mainat, que es diabético, administrándole dos tomas de insulina, Dobrowolski se defendió. “No son ciertos los hechos que se me imputan”. Y agregó: “Le pinché una serie de sustancias para su bienestar y para adelgazar porque él me lo pidió”. Así constan en las declaraciones judiciales a las que ha tenido acceso La Vanguardia .





En cambio, Mainat le contó al juez que intentó resistirse sin éxito a que su mujer le pusiera las inyecciones. “Cuando estaba dormido me despertó mi mujer y me dijo si me había puesto la inyección de la hormona de crecimiento. Me dijo que había una por casa y me preguntó si quería que me la pusiera. Yo le dije que no hacía falta, pero ella insistió y al final accedí. Acto seguido me preguntó si me quería adelgazar, le dije que no, pero ella insistió y al final accedí y me puso una inyección que es un tratamiento para adelgazar que también seguía mi mujer”.


La mujer defiende que dormía con su marido la noche de los hechos y se levantó varias veces porque tenía insomnio





Dobrowolski también aseguró que le pinchaba las dosis “individualmente y no mientras dormía”. Y aseguró que seguía durmiendo junto a su marido, algo que contradice la versión de Mainat de que se estaban divorciando y que desde enero ya no convivían ni dormían juntos. Dobrowoski prosiguió:
“A veces me levanto por la noche porque tengo hambre, sufro insomnio y busco galletas o cosas dulces y luego me vuelvo a la
cama”. Con estas explicaciones, intentó sortear una de las principales pruebas que pesan sobre ella: las imágenes de las cámaras de videovigilancia que la captaron yendo y viniendo hasta trece veces de la habitación de su marido, algo que no tenía ningún sentido si ya estaba separados y que a los Mossos d’Esquadra les pareció sospechoso.





Las explicaciones de la mujer quedaron muy mermadas cuando la policía comprobó que desde enero vivía sola en un piso en el centro de Barcelona y estaba en proceso de divorcio con su marido. De hecho, según los Mossos, lo que precipitó el intento de asesinato fue que ella descubriera que los trámites del divorcio iban en serio y Mainat ya estaba debatiendo los términos con sus abogados, algo que la privaba de optar a una futura herencia. “Desconocía que quedaba excluida del testamento si nos separábamos”, alegó.

El Ministerio Fiscal pidió el ingreso en prisión provisional de Dobrowolski al entender que había indicios claros de que había intentado acabar con la vida de su marido. El juez, sin embargo, decretó su libertad sin fianza al no apreciar riesgo de fuga y contar con arraigo suficiente en España. “La investigada carece de antecedentes penales y policiales, tiene domicilio conocido, dos hijos y está cursando sexto curso de medicina. Además, la otra nacionalidad que ostenta, la alemana, está dentro del territorio Schengen, y podría ser extraditada sin problema si huyera a su país de origen”, escribió el juez en un auto.







Source link