Los huesos de la fosa del crimen de Alcàsser son de una de las niñas






Los huesos encontrados el año pasado en la fosa de La Romana, en Tous, donde fueron hallados los cadáveres de las tres niñas asesinadas en Alcàsser en 1993, corresponden a Míriam García, una de las víctimas. Así lo ha demostrado una muestra de ADN cotejada con la saliva del padre de Míriam.

Las pruebas analizadas en un laboratorio especializado muestran que los restos se tratan de uno de los dedos de la mano de García, según el informe enviado al juzgado de Alzira que investiga el caso. La justicia ya se lo ha comunicado al padre de la niña, Fernando García.

Los huesos fueron encontrados a finales de junio de 2019 por una persona había acudido a visitar el paraje de La Romana, donde fueron enterradas las niñas, cerca de la presa de Tous, a raíz del estreno de la serie «El crimen de Alcàsser». El joven halló cuatro huesos que llevó al cuartel de la Guardia Civil de Oliva, desde donde fueron trasladados posteriormente a la comandancia de Valencia y a Madrid después para su análisis. 

Un caso todavía abierto

En el levantamiento de los cadáveres realizado en 1993 no se encontraron los huesos ni se registró su existencia, según apunta el diario Las Provincias. Este mismo medio señala que la persona que halló los restos era un joven de Piles (Valencia), que había acudido con su novia al paraje de La Romana para dejar un ramo de flores en el lugar donde asesinaron a Míriam, Toñi y Desirée.

Por estos mediáticos asesinatos únicamente ha sido condenado Miguel Ricart, quien pasó 21 años en prisión por el secuestroviolación y asesinato de las tres menores, de 14 y 15 años, que desaparecieron en noviembre de 1992 y cuyos cuerpos fueron localizados dos meses después. A Ricart se le condenó a 170 años de cárcel y salió en libertad en 2013 tras desactivarse la doctrina Parot.

Ricart, conocido como ‘El Rubio’, fue la única persona condenada. El otro considerado autor de este suceso, Antonio Anglés, huyó y figura en paradero desconocido desde entonces.

El juzgado de Alzira que llevó el caso emitió en febrero una comisión rogatoria internacional para tomar declaración a tripulación y al capitán del City of Plymouth’, el barco en el que en 1993 huyó a Irlanda como polizón Antonio Anglés, que logró escaparse del buque.



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