Madrid exprime la noche entre un toque de queda y otro


El fin del estado de alarma concluido ayer en la Comunidad de Madrid a la espera de la nueva alarma decretada hoy por el Gobierno para todo el país, sumado a las nuevas restricciones regionales que deben ir entrando en vigor en las próximas horas- propiciaron que muchos madrileños exprimieran ayer la noche por lo que pueda estar por venir. Así es como las terrazas de Chueca, Malasaña y Latina vivieron ayer una tarde-noche de gran bullicio colgando el cartel de completo en muchos de los establecimientos.

La gran mayoría se recogió minutos antes de la medianoche cumpliendo con las normas establecidas. Pero el batiburrillo de reglamentaciones -Madrid lleva desde principios de septiembre encadenando diferentes tipos de restricciones con actualizaciones semanales y/o quincenales- propició una falsa sensación de vacío legal que ha derivado en el desalojo de 300 fiestas privadas ilegales, la intervención en un macrobotellón con varios cientos de participantes y la liberación de varios clientes retenidos por los dueños de un pub que cerraron las puertas de salida para evitar ser multados por exceso de horario y aforo.





En cuanto a las fiestas privadas, la Policía Municipal ha confirmado que en las casi 300 intervenciones realizadas se superaba tanto el número de personas permitidas como la hora de cierre. Al tiempo que se incumplía la norma que regula el uso de mascarillas.

Se han multiplicado las fiestas clandestinas en Madrid en las últimas semanas.
Se han multiplicado las fiestas clandestinas en Madrid en las últimas semanas.
(EFE)

La acción más importante ha tenido lugar en la zona de skate de Madrid Río en Arganzuela, donde había 300 jóvenes celebrando un
botellón
sin medidas de seguridad ni uso de mascarillas.

Aunque la actuación más sorprendente ha sido la del pub Loyalty del barrio de Salamanca donde la Policía Nacional ha detenido a tres de sus responsables por retener durante cuatro horas a varios clientes para supuestamente evitar ser multados por exceso de horario y alguna otra irregularidad. Según han informado a Efe fuentes policiales, el suceso ocurrió sobre las 23:15 horas del viernes, cuando una patrulla se personó en el lugar para hacer una inspección.

A esa hora el local debía estar cerrado ya en virtud de la norma vigente ese día, por la que los bares y locales de ocio tenían que cerrar a las 23.00 horas. Ante el requerimiento policial, nadie abrió la puerta del pub, pero los agentes municipales dejaron un coche camuflado en la puerta para vigilar si salía algún cliente o responsable, detallan las mismas fuentes.





Sobre las tres de la mañana la Policía Nacional empezó a recibir llamadas de ciudadanos que aseguraban que estaban dentro de ese lugar retenidos. Algunas personas sufrieron crisis de ansiedad ante la imposibilidad de poder abandonar el local, ya que los responsables habían cerrado con llave desde dentro.

En las dos semanas que ha durado el estado de alarma, que finalizó la tarde de este sábado, las sanciones por este concepto han superado las 3.500. Las intervenciones de este fin de semana forman parte del operativo especial que la Policía Municipal está llevando a cabo desde finales de julio para evitar los botellones, al que se le ha sumado el control de fiestas ilegales en domicilios y locales desde que la entrada en vigor de las distintas órdenes de las autoridades sanitarias.


Detenidos por mantener a los clientes cuatro horas encerrados en un pub para evitar ser multados














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