Tore Hedin, el policía que mató a nueve personas después de que su novia rompiese con él


No era la primera vez que su novio le ponía la mano encima, así que harta de los golpes y animada por su jefa, la joven decidió romper con su maltratador. Hacía poco que se habían comprometido pero tras el último bofetón, Ulla lo tenía claro, tenía que alejarse de él. Sin embargo, la ruptura con Tore Hedin trajo trágicas consecuencias: una de las matanzas más sanguinarias que se recuerdan en Suecia.

En cuatro horas, este agente de policía
prendió fuego y mató a hachazos a nueve personas, entre ellas, a su prometida. El distrito de Hurva vivió una madrugada de infarto en la que sus habitantes temieron por su vida y las autoridades trataron de localizarle.






Fascinado por el fuego





Poco se sabe de la vida de Tore Hedin salvo los crímenes que cometió. Nacido el 7 de enero de 1927 en Stora Harrie (Suecia), sus padres, Alfred y Hulda, no podían imaginarse que comenzaría sus primeras fechorías ya de adolescente. Con dieciséis años decidió robar avena en una cervecería cercana a la granja de sus padres. El negocio familiar necesitaba de esta materia prima y el muchacho era el encargado de conseguirla. Aunque en vez de comprarla decidió que lo más rápido era llevársela de forma ilegal. Tras la sustracción y para evitar que nadie lo descubriese, Tore prendió fuego al establecimiento hasta hacerlo cenizas. Nadie sospechó de él.

Años más tarde se unió a la Policía de Hurva donde algunos de sus compañeros le veían como un chico amable y simpático pero con un halo un tanto extraño. Había algo en él que resultaba raro.

Tore Hedin en foto de archivo
Tore Hedin en foto de archivo
(YouTube)

Su primer crimen lo perpetró en noviembre de 1951 cuando Hedin ya era agente de la ley. Ocurrió jugando una partida de póquer en casa de su amigo John Allan Nilsson, en Tjörnarp. En un momento dado, ambos se enzarzaron en una fuerte discusión que terminó en asesinato. Tore mató a John y después, incendió la vivienda. Era la segunda vez que utilizaba el fuego para ocultar un delito.





Las pesquisas para encontrar al responsable tuvieron pésimos resultados porque Hedin formaba parte del grupo que investigaba el homicidio. De hecho, él mismo se encargó de ser el portavoz policial de cara a los medios de comunicación y de alejar a sus compañeros de las posibles pistas que pudiesen encontrar.

Tore Hedin (c) investigando uno de los incendios que él mismo provocó
Tore Hedin (c) investigando uno de los incendios que él mismo provocó
(Getty)

A sus veinticuatro años, este oficial ya sabía cómo salirse con la suya y engañar a la justicia. Pero aquella cautela que mostró encubriendo sus pasos le duró poco. Cuando conoció a Ulla Östberg, Tore se volvió loco: su único deseo era que se casara con él a toda costa. De hecho, se comprometieron en la primavera de 1952 pero para entonces, la actitud controladora y agresiva del policía hizo mella en la joven. Estaba sufriendo continuos malos tratos.

Ulla decidió romper con Tore a raíz de una de sus últimas peleas. Corría el mes de agosto y no soportaba tantos golpes. La reacción del oficial no se hizo esperar: le puso las esposas, la agarró de la garganta y la amenazó con su arma reglamentaria. Tras aquel episodio, ella interpuso una denuncia y Hedin fue despedido.






Los ‘Hurvamorden’





Uno de sus compañeros, Gunnar Johansson, sospechando que Tore pudiese cometer un disparate -matar a Ulla- solicitó su protección al fiscal nacional, pero se lo denegaron. No había pruebas fundamentadas de que algo trágico fuese a pasar. Pero se equivocaron. En la madrugada del 21 de agosto, el exagente perpetró una sanguinaria matanza.

Era cerca de medianoche cuando Hedin arribó a la casa de sus padres, Alfred y Hulda, en Kvärlöv, a las afueras de Saxtorp. Tras matarlos con un hacha, prendió fuego a la casa. “Los maté porque no quería verlos sufrir con todo lo que he hecho”, escribió su carta de despedida.

La casa de los padres de Tore Hedin
La casa de los padres de Tore Hedin
(AP)

Media hora después, se dirigió a la residencia de ancianos donde trabajaba y vivía Ulla Östberg. Trepó por la escalera de incendios y entró en la habitación de su exnovia. No estaba. Siguió mirando en el resto de dormitorios hasta que la encontró en la de la directora Agnes Lundin. La muchacha dormía con ella porque temía por su vida.





Cuando Tore las vio sobre la cama, se dirigió hacia su expareja y comenzó a propinarle multitud de golpes y hachazos hasta matarla. Hizo lo mismo con la directora quien, cuando intentó escapar, terminó con su cabeza aplastada. Tras los asesinatos, el expolicía bloqueó todas las salidas de la residencia,

Ulla Östberg, exnovia de Tore Hedin
Ulla Östberg, exnovia de Tore Hedin
(AP)

En el interior del edificio se encontraban cinco ancianos. Cuatro de ellos, Nils Larsson, Maria Nilsson, Bengta Andersson y Elna Andersson, murieron víctimas de las llamas. La quinta, Maria Pettersson, pese a salir con vida del siniestro, falleció días después a causa de las graves quemaduras en todo el cuerpo.

La masacre terminó con Hedin escribiendo una carta de suicidio antes de lanzarse al lago Bosarpssjön. En la misiva confesaba los hechos: no solo estos últimos crímenes, sino también el de su amigo Nilsson y el fuego que provocó en la cervecería.


La carta





“Ahora que habéis encontrado mi coche, podréis resolver algunos casos”, comenzó diciendo. “Yo fui el que prendió fuego a la fábrica de cerveza GGustavshills, en Annelöv. El motivo fue que había robado la avena que tenían en el almacén ya que tenía un caballo famélico. También me llevé todo el dinero que encontré, y después la incendié para borrar mis huellas”, prosiguió sobre el siniestro que causó en 1943.





Además, confirmó que “maté a mi amigo Johan Folke Allan Nilsson porque había perdido todo mi dinero en una partida de póker con él”. De este modo, se resolvía un caso que hasta la fecha no tenía ningún responsable. Y para terminar, relató por qué cometió los denominados ‘Hurvamorden’ (asesinatos de Hurva).

Tore Hedin mató a nueve personas en una noche
Tore Hedin mató a nueve personas en una noche
(AP)

“Lo último que he hecho ha sido por la traición de una mujer que lo era todo para mí. Me engañó, y por lo tanto ha pagado su engaño de esta forma”, aseguraba en la citada nota. Tras narrar cómo mató a sus padres, acudió al trabajo “de la traidora” y “acabé matándola”. Después sucedió lo anteriormente descrito: echó gasolina al recinto y quemó a todos los que había en su interior.

“Ahora me detengo (…) La muerte ya me espera; son las 4:00. Termino mi triste vida ahora con la esperanza de ser comprendido y perdonado por toda la gente que me conoce. Feliz, tranquilo y preparado me voy al encuentro de la muerte por todo lo que he hecho”, concluía en su carta de suicidio. Esta apareció en su coche, que había dejado estacionado próximo al lago donde decidió lanzarse.





La Policía arrastrando el cadáver de Tore Hedin tras localizarlo en el lago
La Policía arrastrando el cadáver de Tore Hedin tras localizarlo en el lago
(Getty)

Dos días después, localizaron el cuerpo de Tore Hedin con pesas en los bolsillos. Según la autopsia, murió ahogado. Trasladado al Instituto de Anatomía de la Universidad de Lund, su cadáver fue conservado hasta el año 1974. Parece ser que fue entonces cuando algunos familiares decidieron incinerarlo.

A raíz de la historia de este asesino, a quien los expertos describen con el apelativo de ‘itinerante’ y ‘de masas’, se realizó un episodio para la miniserie de televisión Skånska Mord. Bajo el título de ‘Hurvamorden’ se escenificó este trágico episodio de la crónica negra sueca y se emitió en 1986.



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