Trapero, el conseller y los pastelitos de Ferran López


Uno y otro, sin nadie al frente organizando el encuentro, los policías más cercanos a
Josep Lluís Trapero

y Teresa Laplana quisieron estar a su lado este miércoles por la mañana en la comisaría de Les Corts. El major llegó puntual a las nueve de la mañana, como ha hecho cada día durante los últimos tres años. Pero con un matiz, esta vez entró acompañado de su mujer y de su hija, a la que un rato después fueron a buscar sus abuelos. En vista de que cada vez eran más los que se iban acercando, alguien con criterio y mando decidió habilitar la sala de reuniones de la última planta, en la puerta de al lado de su despacho.





El comisario Ferran López ya estaba cuando llegaron Laplana y Trapero. Apareció con varias bandejas de pastelitos y canapés de autor de una gran pastelería de Barcelona. El inspector Jordi Venys destinado a la cúpula de la región policial metropolitana sur y mucho más que un amigo para Trapero también le esperaba emocionado en la comisaría. El inspector Pep Porta, responsable del área de los delitos contra las personas de Barcelona, recién operado de una complicada intervención y de baja, se acercó con sus muletas y un pastel que horneó el mismo por la noche. El comisario Joan Carles Molinero, actual responsable de la comisaría de movilidad y miembro de aquella jefatura que mandaba en el 2017 llego acompañado de los comisarios Emilio Quevedo y Manel Castellví, ambos en segunda actividad. El intendente Josep Saumell autor intelectual de la chaqueta operativa con la pegatina de major con la que Trapero llegó a Les Corts, también quiso estar a su lado. Juntos como inspectores, Trapero y Saumell abrieron Barcelona. El primero al frente de investigación y el segundo responsable de la seguridad ciudadana. La cúpula al completo de investigación criminal, los comisarios Rafel Comes y Marta Fernández y el intendente Toni Rodríguez también quisieron estar presentes, como lo hicieron en su momento durante el juicio desplazándose para estar con Trapero y Laplana un día en Madrid. El comisario Miquel Esquius que en su momento asumió las riendas del cuerpo tras el cese de Ferran López se acercó también a Les Corts para abrazar al major.

Alguien trajo una tortilla de patatas, otros unas bolsas del supermercado, unos cuantas algunas botellas de bebida. El caso es que cuando llegaron las abogadas Olga Tubau, Mari Pau Martín ya se habían abierto algunas botellas, repartidos muchos abrazos y hecho varios brindis. Trapero, López y Esquius estuvieron mucho rato hablando retirados del resto en un corrillo en el que el major escuchó más que habló. Tampoco estaba previsto pero en cuanto el conseller Miquel Samper supo que se había organizado ese recibimiento improvisado en Les Corts, se quiso acercar para saludar y felicitar personalmente a Trapero y Laplana. Quiso estar con ellos dos a solas primero en un despacho. Después participó del encuentro con el resto de familiares, colaboradores y amigos de Laplana y Trapero.





Salida del mayor de los Mossos d Esquadra Josep Lluis Trapero junto a los comisarios Ferran López y Joan Carles Molinero
Salida del mayor de los Mossos d Esquadra Josep Lluis Trapero junto a los comisarios Ferran López y Joan Carles Molinero
(Xavier Cervera)

Samper fue el primero en dirigir unas pocas palabras. Valoró la sentencia como letrado y se emocionó por el significado de la absolución para los dos acusados y para el resto de la organización. No fue más allá, porque tampoco era el momento, pero su mensaje de afecto fue seguido de un aplauso sincero. Toda una ovación que se escuchó desde la calle recibió Olga Tubau que agradeció emocionada lo que había supuesto para ella, su familia y su despacho asumir la defensa del major y la intendenta. Trapero fue el ultimo en tomar la palabra. Sobrio y controlado al principio, pero sonriendo bajo la mascarilla, agradeció uno por uno a los que definió como su equipo de Madrid, las personas que lo habían acompañado las duras jornadas del juicio en la Audiencia Nacional y de las que dijo “se han dejado literalmente la vida conmigo”. Varias veces citó a Ferran López al que dedicó el último abrazo antes de subirse al coche de regreso a su casa. Pero antes de finalizar su discurso, con la voz ya quebrada, se agarró a Patricia Plaja, la jefa de comunicación de los mossos, su colaboradora y su amiga, y la abrazó. Los dos terminaron emocionados entre aplausos.





Samper abandonó la comisaría y en ese momento llegó el comisario jefe Eduard Sallent, acompañado del comisario y miembro de la jefatura David Boneta. Subieron hasta la última planta y felicitaron a los policías absueltos. Fue un encuentro breve y que coincidió con el momento en el que el comisario jefe enviaba una carta a los mossos felicitándose por el resultado de la sentencia.

Trapero abandonó Les Corts del brazo de su mujer y en compañía de sus escoltas, un reducido grupo de mossos que empezaron con el major tras los atentados de agosto del 2017 y que el martes por la noche, una vez filtrada la sentencia, fueron los primeros en abrazarlo.







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