Un hombre atacó a dos mossos en plena ola yihadista en Europa


La sucesión de ataques yihadistas en lugares de Europa como Francia y Austria llevó a la dirección de los Mossos d’Esquadra a recordar a sus agentes la necesidad de extremar las medidas de autoprotección y la vigilancia en lugares concurridos, siempre en el marco del nivel 4 sobre un máximo de 5 de alerta antiterrorista que se mantiene en España.

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Pocos días antes de ese aviso, en una comisaría de la policía autonómica de Cataluña saltaron todas las alarmas por un incidente que precisamente coincide con el tipo de ataques de ‘lobos solitarios’ que se teme. Tras solucionar el suceso, se pudo comprobar que había sido una falsa alarma, ya que el protagonista no era un yihadista sino un hombre con problemas mental.

Confidencial Digital ha podido saber que los hechos sucedieron el miércoles 28 de octubre en las instalaciones de una de las Áreas Básicas Policiales (ABP) de los Mossos en la ciudad de Barcelona.

Un hombre entró por la puerta, y se abalanzó sobre los agentes que custodiaban el acceso a la comisaría. Lo hizo mientras gritaba que los iba a matar.

Los mossos pudieron reducirlo a tiempo, ya que el autor del ataque no llevaba ni armas de fuego, ni tampoco armas blancas con las que poder cumplir su amenaza de matarlos. Los agentes redujeron al atacante sin sufrir heridas de consideración, aunque sí recibieron arañazos y golpes.

Una vez reducido el hombre, constataron que no llevaba armas y concluyeron que padecía algún tipo de enfermedad mental, incluso que estaba sufriendo un brote psicótico que le había llevado a entrar a la comisaría a atacar a los mossos.

Finalmente llegaron los sanitarios del Sistema d’Emergències Mèdiques (SEM) de la Generalitat de Cataluña, que se hicieron cargo del hombre.

Con motivo de este incidente el Sindicat de Policies de Catalunya (SPC) ha dirigido una carta a la Dirección General de la Policía de la Generalitat que dirige Pere Ferrer, para pedirle que tome medidas para que este tipo de sucesos no se repita.

Desde el sindicato subrayan que si el atacante hubiera sido sido un terrorista o un delincuente armado, la gravedad de los hechos hubiera sido mucho mayor.

La seguridad de las comisarías de los Mossos d’Esquadra lleva años siendo revisada, con el objetivo de evitar precisamente que puedan ocurrir ataques terroristas. La dirección empezó a implantar medidas como instalación de bolardos para evitar alunizajes con vehículos, cámaras de seguridad, mamparas blindadas en los puntos de atención al público…

También se ha tratado de mejorar la seguridad de los accesos, de las puertas. No hay que olvidar que en el verano de 2018 un hombre entró en la comisaría de los Mossos en Cornellà de Llobregat (Barcelona), cuando sólo había una policía detrás del mostrador, sacó un cuchillo e intentó apuñalar a la agente, que tuvo que abatir a tiros al atacante.

Por ello, una de las medidas que los agentes y los sindicatos del cuerpo reclaman es reforzar la seguridad de las puertas: por ejemplo, de forma que estén cerradas y que a través de una videocámara y un interfono se pueda comprobar a qué viene una persona, o al menos estar prevenidos de que entra alguien.

Ante el incidente reciente en la comisaría de Barcelona antes citada, el Sindicat de Policies de Catalunya (SPC) ha pedido a la Dirección General de la Policía que adopte medidas con urgencia para paliar lo que ellos consideran graves carencias en la seguridad estática en buena parte de las dependencias policiales de los Mossos por toda Cataluña.





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