Un intento de secuestro de tres colegialas en Chiclana, con la huella de narcos de barrio


Es una de las pesadillas de los padres y uno de los consejos que con más insistencia se traslada a los menores: nunca te vayas con un desconocido y menos te subas a su coche. Pues tales proposiciones de un extraño se dieron hace algo más de 10 días en Chiclana (Cádiz). Un delincuente de largo historial trató de raptar al menos a tres colegialas mediante ese procedimiento. Una de las adolescentes llegó ser agarrada con fuerte del brazo para subirla al auto, pero ella logró zafarse. El sospechoso, ya en prisión, es un hombre vinculado la narcotráfico de barrio. Una de sus especialidades, cuentan en el pueblo, es ocupar viviendas, montar un narcopiso, “y poner a un yonqui de capataz a controlar y a vender y que luego le entregue la recaudación”.






El sospechoso dijo a las adolescentes que era amigo de sus padres y que le habían pedido que las llevara a casa





Los peores vaticinios de los progenitores de cualquier menor estuvieron a punto de cumplirse en la localidad gaditana. El sospechoso abordó por separado y en diferentes momentos a las alumnas del IES Fernando Quiñones de Chiclana diciéndoles que era amigo de sus padres y que le habían pedido que las llevara a casa. Pero no coló y ello puso a salvo a las adolescentes.

“El tío, de entrada, puede caerte bien con esa cara de no haber roto nunca un plato, pero como es medio psicópata no me ha sorprendido nada lo ocurrido”, comenta una fuente conocedora del caso. El sospechoso está en la cárcel acusado de tres detenciones ilegales (secuestro) en grado de tentativa, después de su detención la misma tarde del 19 de diciembre por la Guardia Civil, merced a la rápida denuncia de los padres de las víctimas y de su aportación fiable de información.

Foto del coche desde el que el detenido supuestamente abordaba a las menores, hecha por una compañera de instituto
Foto del coche desde el que el detenido supuestamente abordaba a las menores, hecha por una compañera de instituto
(LV)

Una alumna del instituto tuvo reflejos suficientes como para fotografiar el coche y matrícula del vehículo usado por el sospechoso para realizar los abordajes a las menores.

Hará un par de años, el protagonista de este relato de sucesos estuvo supuestamente implicado en una cruel agresión a un joven que, detenido por la policía, le interrogaron sobre algo que tenía que ver con el empeño de una guitarra española muy cara y en la que el ahora encarcelado por intento de secuestro, tenía algo que ver. Todo parece indicar que el interrogado, una vez fuera de comisaría, quiso comentar con este gestor de narcopisos que el asunto de la guitarra había salido a colación en su encuentro con la policía. “Acabó metido varios días en una bañera y le fueron pinchando en sitios no vitales, como una tortura. El chico no se atrevió a denunciar”, comenta una fuente local.






El principal implicado tiene antecedentes por lesiones, compraventa de objetos robados y tráfico de drogas





Según informaciones de la Guardia Civil, el sospechoso de los intentos de secuestro tiene antecedentes por agresiones, lesiones, compraventa de objetos robados y tráfico de drogas.

“En el pueblo, nadie cree que los intentos de secuestro sean algo que tenga que ver con el tráfico de seres humanos y todo eso que se especula sino que el tío se ensirocó con follarse a una menor”. Desde la cárcel, el acusado insiste en que “no quería hacerle nada malo a las niñas”, según recoge La Voz de Cádiz.

El otro implicado en el sucesos y también detenido por la Guardia Civil, se encuentra en libertad con cargos
El otro implicado en el sucesos y también detenido por la Guardia Civil, se encuentra en libertad con cargos
(LV)

Cuando la Guardia Civil localizó el vehículo sospechoso, en su interior estaba el principal sospechoso –en las ruedas de reconocimiento todas las menores lo señalaron–, y un segundo individuo que no es de la zona y al que se acusa de ser cooperador necesario en los intentos de secuestro. Este segundo implicado ha quedado en libertad con cargos. Es el dueño del Citroën usado para los asaltos. Alega el forastero que solo le dejó el coche, que no participó en los raptos frustrados.





“Esos dos se juntaron para lo que fuera y seguramente se metieron rayas (de cocaína), que es lo que toman”, explican las fuentes consultadas.


Las redes sociales y las aplicaciones de mensajería instantánea jugaron un papel clave en alertar a los vecinos y facilitó las detenciones





La presencia de ese segundo individuo es en parte uno de los elementos que han disparado las especulaciones sobre los verdaderos motivos de aquella voracidad secuestradora demostrada con las colegialas de Chiclana. Los padres del colegio y buena parte de los vecinos de la localidad se lamentaron de la puesta en libertad del segundo implicado e hicieron correr la foto de los dos sospechosos por las redes sociales y grupos de mensajería instantánea.

En determinados círculos se especula con que pudo haber un tercer implicado, que incluso podría ser un familiar del ahora encarcelado. En esos mismos círculos se dice que el sospechoso está pasando momentos delicados en el presidio, pues el resto de internos rechazan a los que entran por asuntos relacionados con menores. Incluso su madre, encarcelada con anterioridad a los intentos de secuestro, tuvo problemas con otras internas del penal.







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